Inicialmente, la neutralidad de la red tenía la intención de preservar una internet abierta, pero la regulación ha quedado obsoleta con la evolución del ecosistema de internet.
La normativa de neutralidad de la red ordena a los proveedores de servicios de internet (ISP) tratar todo el tráfico de la red de la misma manera, independientemente de su origen o contenido. Estas regulaciones surgieron a partir de preocupaciones sobre posibles estrategias de los ISP, como favorecer sus propios servicios o crear “carriles rápidos” de pago que reduzcan la competencia entre servicios.
No obstante, internet evolucionó desde entonces y dio paso a la concentración de los proveedores de contenido y aplicaciones (CAP), con el resultado de que solo unos pocos actores mundiales son responsables de la mayor parte del tráfico global de internet. Esta concentración provocó dos grandes cambios:
• Más del 70 % del tráfico de internet se intercambia entre usuarios y redes de distribución de contenido (CDN), operadas por grandes generadores de tráfico (GGT).
• Las plataformas de internet ahora funcionan como guardianes de la gran mayoría de contenidos y aplicaciones a los que accede la mayoría de los consumidores.
Este informe analiza cómo la evolución del ecosistema digital redujo la efectividad práctica de la normativa de neutralidad de la red y evalúa el impacto que estas regulaciones tienen sobre los operadores móviles, la innovación y la experiencia de los usuarios.