Atribuir la banda de 600 MHz a servicios móviles brinda a Brasil la oportunidad de impulsar la igualdad digital, reducir la brecha entre las zonas rurales y urbanas, y ofrecer conectividad más asequible.
Las bandas bajas de espectro tienen características de propagación que las hacen adecuadas para brindar cobertura en zonas remotas, lo cual es esencial en países de dimensiones continentales, de renta media y baja, y una gran población rural. Además, tienen mejor penetración en edificios y construcciones, por lo cual ofrecen una gran capacidad y cobertura en interiores en zonas urbanas.
Cada vez más países reconocen el verdadero valor del espectro de bandas bajas. Hasta no hace mucho, gobiernos y entes reguladores percibían a las bandas bajas como una fuente de ingresos para maximizar la recaudación pública. Afortunadamente, esta visión ha cambiado y ahora son consideradas una piedra angular para una sociedad más y mejor conectada.
El último informe de la GSMA sobre precios del espectro revela que los precios de las bandas bajas disminuyeron un 75% a escala mundial en la última década. También indica que, si bien el costo promedio del espectro puede haber disminuido, el costo total pagado por los operadores móviles ha aumentado significativamente. A nivel global, los precios acumulados del espectro como porcentaje de los ingresos de los operadores aumentaron un 63% en los últimos diez años. Este es un dato clave para considerar en cualquier licitación.
Si bien la banda de 700 MHz ha dominado los despliegues de 5G en bandas bajas hasta ahora, la banda de 600 MHz comienza a ganar impulso. Estados Unidos y Canadá ya han licenciado la banda y la usan intensamente para 5G, mientras que Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos están a punto de tener sus primeras redes comerciales en 600 MHz, lo que creará un ecosistema de dispositivos de rápida expansión.
El proceso para liberar la banda de 600 MHz puede presentar complejidades técnicas, pero Brasil cuenta con la experiencia y el conocimiento necesario para llevarlo a cabo con éxito. Puede recurrir a lo que aprendió en el pasado: su gestión para liberar las bandas de 700 MHz y 3,5 GHz es una buena práctica reconocida a nivel global. El esfuerzo colaborativo entre Anatel, el Ministerio de Comunicaciones, los operadores y las emisoras de radiodifusión logró conducir al 100% de cobertura poblacional 4G y 62% de cobertura 5G.
El reporte “600 MHz en Brasil: Reatribución de la banda para la banda ancha móvil” señala que las ciudades brasileras pueden dividirse en tres categorías según el uso de 600 MHz:
- Ciudades con disponibilidad de espectro.
- Ciudades que necesitan reatribución adicional.
- Ciudades con un gran uso del espectro.
Cada una de esas categorías precisa un enfoque a medida para hacer que la banda de 600 MHz para servicios móviles se haga realidad, como se puede ver en la tabla a continuación:

Los beneficios en juego son considerables. Añadir 600 MHz a las bandas bajas existentes aumentará las velocidades de descarga en hasta un 50% en las zonas rurales y mejorará la disponibilidad 5G en interiores y exteriores en las zonas urbanas y suburbanas. También se estima que la tecnología 5G de bandas bajas generará aproximadamente USD 9.000 millones en valor económico para América Latina en 2030.
Como contracara, sin suficiente espectro de bandas bajas, es probable que la brecha digital aumente, y que los habitantes de zonas remotas queden excluidos de las nuevas tecnologías digitales. Un escenario que un país como Brasil, con sus objetivos de transformación digital y su reputación mundial en inclusión e innovación, no puede permitirse.
Por los nuevos hábitos de los consumidores, el contenido a demanda está reemplazando la programación lineal de TV; aun así, es importante destacar que poner la banda de 600 MHz a disposición para la banda ancha móvil no compromete la posibilidad de que los brasileños sigan viendo televisión de ese modo. La TV terrestre puede seguir ofreciendo servicios en bandas más bajas, especialmente con la llegada de la TV 3.0 a 350 MHz, lo que promete aportar innovación a la industria de la radiodifusión.
Para garantizar una transición fluida y con visión a futuro de la banda de 600 MHz, es esencial establecer un marco regulatorio claro y promover una sólida colaboración entre las partes interesadas. Esto incluye la publicación y actualización de todas las regulaciones necesarias y la adhesión a un enfoque gradual de liberación adaptado a la complejidad de la reatribución en cada conjunto de ciudades. Durante el proceso, es importante priorizar la inclusión digital y no la maximización de ingresos, mediante una subasta asequible y enfocada en las inversiones.
Estos esfuerzos conjuntos allanarán el camino para un uso más eficiente, inclusivo y a prueba de futuro para la banda de 600 MHz.
Contacto de prensa
Florencia Bianco
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